You've thrown the worst fear
That can ever be hurled
Fear to bring children
Into the world
Bob Dylan (Masters Of War)
No quiero que me evalúes.
No quiero tu mirada escrutadora con un mecanismo del tres al cuarto, robada a dos balones de fútbol en la pantalla.
No quiero tus ideas de padre de hijos lejanos y atrincherados.
No quiero que te acerques a insinuarme la medida en que me desvío de tus ideales, pues tus ideales no son los míos. Tus ideales los ha escrito el gobierno entre meeting televisivo y sonrisa cínica.
No quiero que sopeses mi presencia en la balanza del cálculo reductor. Redúcete tú, cabrón.
No me identifiques. No te creas lo que crees ver con tu saber adquirido por vacío cerebral, por parálisis anímica. Tanto das, tanto recibes: te vendiste. No comprarás: tus cuentas no saldrán. Sal de delante mío.
Ni sueñes con que juegue contigo: tu juego está trucado, como encierras al gato, como amargas a tu mujer: pronto serás viudo y no te encerrarán, cabrón. No me juzgues: la justicia te la pasas por el forro, perro. Y te las das de líder del barrio. Tú haces este mundo odioso: gracias a ti los niños crecerán distorsionados. ¿Te lo haces fácil, cabrón? No tienes mérito, sabandija. Vete con todos tus ánimos de político reformista por donde has venido porque yo no me trato con quien me utiliza: yo, fácilmente, de un soplo, te elimino. Pero el mundo es tuyo, cabrón, el mundo es de los que se han negado, de los que se derrumbaron: ¡Derrumbe! ¡que gran poder, cabrón; materia infecta de la que está hecho tu éxito! Constructores de estupidez, os necesito. Ceros a la izquierda, dirigid este mundo hacia el porvenir.
Sal de mi vista, cabrón. Y ya no estás, aunque aún te odio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario