martes, 23 de febrero de 2016

Pago yo


Titubeó un momento, la conocía de vista, del barrio:

-Mi primera novia me dejó deshecho. Necesito reconducir mi vida. He pensado que contigo podría hacerlo, si no estoy perdido.

Pensó, cayó en la cuenta:

-Pero aún no conozco tu nombre.

-Ya. No impòrta - dijo ella-. Te lo diré. Coge tus cosas. Nos casaremos esta noche y nos vamos de luna de miel. Pago yo.


Entre las sombras gastadas // Among the worn shadows


Entre las sombras gastadas

                                              (traducido del original inglés)



Hay un tiempo para vivir y un tiempo para morir

morí mil veces

caminé a través de los senderos de mi mente distorsionada

aún lo hago

pero un ataúd espera tiernamente

entre la pálida luz del sol ennublado

es momento de decir: basta

¡no! confía en el nuevo día

no tengas miedo, mi niño

encontrarás algo nuevo

entre las sombras gastadas

de hecho, sueles hacerlo.



*



Among the worn shadows

                                            (original in english)



There's a time to live and a time to die

I did die a thousand times

walked through the paths of my distorted mind

still I do

but a coffin is tenderly waiting

among the pale light of the clouded sun

this is time to say: stop

no! trust in the new day

do not be afraid, my child

you”ll find something new

among the worn shadows

in fact, you use to.



domingo, 21 de febrero de 2016

Conserva tu status (vida, arte, demolición)


Me considero bastante extremista en lo creativo. Trato de llevar las cosas al límite, a mi límite. En la escritura violentar el lenguaje; en la música, fuera del ritmo secuencial y con disonancias; en lo visual, mostrar el exilio, la lejanía, la ausencia. Trato de conectar con mi límite: a eso llamaría profundizar.
En las relaciones personales lo único que pido es que me dejen tranquilo. No llevo las relaciones al límite: no hurgo en los sentimientos ni en la conducta de la gente porque, en el fondo, pienso que toda acción es vana - si no vanidosa. Nos veo como sombras sobre el lago o pantano, quizás como marionetas, robots o payasos. Porque ¿qué hacer? ¿ser generoso, quizás? A ese carro se apunta casi todo el mundo... porque llegados a cierto punto (no ya "arrastrados") todos preferimos dar que pedir: es más bonito, es más llevadero. Claro que tampoco sabemos dar: ¿quién no espera contemplar una respuesta a su donación? Era obvio: en estos tiempos, mejor dar limosna que pedirla. Y darla con creces: porque el que siembra recoge: no por dar; por recoger, pues.
"Don perfectos" se ven bastantes. Recuerdo unos meses en una granja de desintoxicación: había competencia por ser el mejor, ni el mínimo error se permitían en la maquinaria cotidiana, en sus "juegos" en la granja: ¿si tan perfecto eres por qué estás en un sitio como éste? Perfecto en la discoteca, perfecto en la granja: y es que tomamos la propia vida como la realización de una obra de arte, cuando quizás serían más acordes a su realidad unas obras de demolición.
Veo marionetas: conserva tu mísero status. No te reiré las gracias, déjame en paz.








Foto: Nacho Millet




sábado, 20 de febrero de 2016

Alas de exterminio



Señores del miedo acechando

rígidas máscaras - la piedra

palabras del acantilado, caen

calladas, caen - muda violencia.


En el margen - mi mundo -

fluye

la luz de la nieve calmada,

hasta el primer puerto.


¿Suerte amarga?

Precisión en la espera,

alas de exterminio -

negación blanca del filo pétreo:

una conquista, un nuevo silencio -

otro lenguaje.


martes, 16 de febrero de 2016

En mi lado del planeta


Te conocí en  mi adolescencia: de niño hablabas con los mayores, para mí eras un extraño. Contigo rompía hacia el otro lado, allí donde todos nos conocíamos, en el mismo pueblo, en las mismas tardes de fin de semana que se harían noche.
Contigo todo danzaba, contigo a las chicas miraba: contigo me escondía.
Me acompañaste cuando tomé los psicotrópicos, los opiáceos. En ti me volqué para superar su abstinencia: la abstinencia del mundo.
Fue un largo periodo: tú me hablabas, me provocabas, me entretenías, me mostrabas el espacio entre las ramas, las luces, los sueños: unos sueños y pesadillas demoledores, sublimes: querías dármelo todo, tenías mi mano, mis ojos. Mi miedo. Mi locura. Mi defensa.
La vida nos fue alejando ya: un terremoto partió en dos nuestro planeta, al final. En tu lado seguías con tus amigos, en el mío quedó una flor y un perro asustado, desconfiado: quedó un plato roto cogiendo cualquier tranvía.
Ya no sé qué quedó en tu lado del planeta, amigo Alcohol: el ojo de mi alma te desechó. Quedó también una brisa marina sobre el crepitar de una hoguera pálida, en mi lado del planeta.




*


(Mi traducción al inglés/ translated to english by me.)



IN MY SIDE OF THE PLANET


I met you in my teens: when I was child you talked to the elderly, you were a stranger to me. With you I broke on through to the other side, where we all knew, in the same town on the same weekend evenings that would become night.
With you all danced. With you I looked to the girls: with you I hid.
You accompanied me when I took the psychotropics, the opiates. With you I turned to overcome its abstinence: abstinence of the world.
It was a long time: you spoke to me, you provoked me, you entertained me, you showed me the space between the branches, the lights, the dreams: devastating, sublime dreams and nightmares. You wanted to give me everything. You had my hand, my eyes. My fear. My madness. My defense.
Life was already distancing us: an earthquake halved our planet in the end. At your side of it, you kept in hand with your friends. At mine there stood a flower and a frightened dog, distrustful: stood a broken plate taking any tram.
I do not know what was on your side of the planet, friend Alcohol: the eye of my soul dismissed you. There also stood a marine breeze over the crackle of a pale fire, in my side of the planet.

sábado, 6 de febrero de 2016

Ojos en ojos


En su oscuro rincón
en la bruma de la iluminación violácea
transversal
y como un soplo, ella
ella le pide
                 Baile.
Ojos en ojos, todo el contacto
ojos como planetas,
luz sideral
y yo,
germinando desde lo mínimo, sonrío
sonrío a un lugar
                         puerta al Sueño.

La compra


La mujer entró en la tienda y tras echar un vistazo se dirigió al mostrador:


-Quiero un pensador.

-¿Auténtico o sucedáneo?

-¿Qué diferencia hay?

-El auténtico está condenado.

-Deme el otro.



miércoles, 3 de febrero de 2016

El fin de Luda y Bamba


Tras morir los dos pequeños gurami perla quedaron en mi acuario los dos majestuosos escalares, Bamba y Luda.
Luda enfermó; necesitaba largos ratos de reposo, que pasaba apoyada entre las hojas de la planta central, la grande. Salía menos que antes a pasear -esplendorosos ambos, felices nuestros ojos- por el acuario; y Bamba la observaba con signos de preocupación. Finalmente Luda murió. Al poco tiempo murió Bamba. Así el acuario quedó vacío y la historia concluída. ¿Que por qué la cuento? ¿No debería?