domingo, 2 de octubre de 2016

El mismo timbre


Buscan en él apoyo, entre los objetos, solamente los detalles, pero atención, muchas cosas
eso mejor no saberlo, aunque quisiera, y sin linterna, cierta gente huyendo
llevan en la espalda, espejos, un no, no hacia allá, el puente falta sobre un río
más abajo, la visibilidad será escasa, tormentas por la noche, entra al bosque.

En el silencio, y en los rincones, en la grieta, por la orilla pasó volando, porque ninguno
alterado ritmo, a la pregunta, Darwin, verdad o no, intrigantes desterrados falsificadores
soberbias humilladas, algo de eso respondió, mi esposa, el gato, un pájaro volador
se cruzaron sin gestos, no hay, ella desapareció, ni siquiera segura, aquello fue triste.

Un poeta, un poema casual, le tiembla la voz, sobre el niño, sobre una mujer, quisiera omitir
aquel gesto, el ojo del microscopio, escuchan, y él no estaba, y callaron, en la terraza
yo daba vueltas, un vagabundo, alguien me arrancó, y me disparó, no es difícil
«soy adicta», sin vacaciones, ningún premio, fanáticos, pero no soy, y no soy yo.

Pero reconozco, puedo estar, no entiendo, no tengo, o para ser, «lo sé»
aparentemente el clima, y muchos seres, mover, cambiar, para los recuerdos, justo comienza
no hay poesía, no hay filosofía, nada que pueda, si pudieran sorprenderse, para cruzarse
pero sin regreso, una vista, sintiendo, a tientas, por atajos, de un lugar a otro, pero con luz.

En otra parte, porque otro, mas no eres tú, ella va tras de ti, y este laberinto, huida
el mundo podría, de forma distinta, de reglas desconocidas, y se hará, y callamos
había aparecido, recuerdo muy bien, algo entre nosotros, tuvo su efecto, le falta aliento
y sin embargo, para siempre, a veces nada más, cuándo se irá de nuevo.

Faltó poco, quizá habría reconocido, se habría lanzado, ya nunca sabré, todavía no saben
alguien llora, al fondo, golpes en la puerta, mirara al cielo, podría ver, el mismo timbre
en las alturas, y en este mundo, miró apresurada, se diría que es inmutable
se puede confiar, y las nubes, y después, si quiere, esas cosas tan extrañas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario